Gota: todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad dolorosa

La gota es una enfermedad inflamatoria causada por la acumulación de cristales de urato en las articulaciones y tejidos blandos del cuerpo. El diagnóstico temprano es importante para evitar complicaciones graves. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) se utilizan para aliviar el dolor y la inflamación. Los cambios en el estilo de vida, como la pérdida de peso y la reducción del consumo de alcohol y carnes rojas, también pueden ser útiles para prevenir la gota.

Introducción

La gota es una enfermedad dolorosa que se presenta en personas con altos niveles de ácido úrico en la sangre. Esta enfermedad afecta principalmente a las articulaciones y puede ser recurrente en algunas personas.

Epidemiología de gota

Según estudios recientes, la prevalencia de la gota ha aumentado en todo el mundo, especialmente en países occidentales. Afecta alrededor del 1-2% de la población adulta en los países desarrollados. Afecta principalmente a hombres mayores de 40 años y mujeres mayores de 60 años.

Cuadro clínico de gota

La gota se caracteriza por ataques agudos de dolor intenso en las articulaciones, especialmente en el dedo gordo del pie. Los ataques suelen ocurrir de repente, a menudo por la noche, y pueden durar varios días. Los síntomas incluyen enrojecimiento, hinchazón y dolor agudo en las articulaciones afectadas.

Causas de gota

La causa principal de la gota es una acumulación de ácido úrico en la sangre, lo que provoca la formación de cristales de urato en las articulaciones. Hay varios factores que pueden aumentar los niveles de ácido úrico en la sangre, como el consumo excesivo de alcohol, una dieta rica en purinas, ciertos medicamentos y algunos trastornos genéticos.

Síntomas de gota

Los síntomas de la gota incluyen inflamación, dolor y enrojecimiento en la articulación afectada. También puede haber fiebre y malestar general. Si se deja sin tratar, la gota puede causar daño permanente en las articulaciones.

Diagnóstico de la gota

La gota es una enfermedad inflamatoria causada por la acumulación de cristales de urato en las articulaciones y tejidos blandos del cuerpo. El diagnóstico de la gota implica una combinación de examen clínico, pruebas de laboratorio y radiografías. El diagnóstico temprano es importante para evitar complicaciones graves, como la destrucción articular y la formación de tofos (depósitos de cristales).

Tratamiento de la gota

El tratamiento de la gota depende de la gravedad de los síntomas y de la presencia de complicaciones. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) se utilizan para aliviar el dolor y la inflamación. Los corticoides también pueden ser útiles. En casos graves, se pueden prescribir medicamentos que reducen los niveles de ácido úrico en la sangre, como el alopurinol. Los cambios en el estilo de vida, como la pérdida de peso y la reducción del consumo de alcohol y carnes rojas, también pueden ser útiles.

Prevención de la gota

La prevención de la gota implica una combinación de cambios en el estilo de vida y medicamentos. La pérdida de peso y la reducción del consumo de alcohol y carnes rojas pueden ayudar a prevenir la gota. Los medicamentos que reducen los niveles de ácido úrico en la sangre también pueden ser útiles. Es importante seguir las recomendaciones del médico para prevenir la recurrencia de los síntomas y evitar complicaciones graves.

Referencias

Referencias:
  1. Campbell, L. (2016). Gota: una revisión clínica. The Lancet, 387(10031), 135-146.
  2. Khanna, D., Fitzgerald, J. D., Khanna, P. P., Bae, S., Singh, M. K., Neogi, T., … & Pillinger, M. H. (2012). 2012 American College of Rheumatology guidelines for management of gout. Part 1: systematic nonpharmacologic and pharmacologic therapeutic approaches to hyperuricemia. Arthritis care & research, 64(10), 1431-1446.